No es una broma de mal gusto. Lo leo en Bivouac sin salir de mi asombro. Sobre todo porque a los parisinos LES PROHIBIERON EL APERITIVO DE SALCHICHON Y VINO la semana pasada, para no ofender la sensibilidad islámica, tan fácilmente ofendible. Y si a mi me molesta la comida halal -que de hecho me molesta y mucho, porque no me gusta ver sufrir a los animales, ni siquiera aunque sean criados para el matadero- y digo que me parece una animalada la forma de sacrificarlos, me llaman intolerante. O sea: prohiben a los europeos comer cerdo y beber vino y sin embargo montan una barbacoa halal. Me pregunto si el siguiente paso será retirar la comida no halal de los supermercados, y luego prohibirán el cerdo, y después el alcohol y …
La noticia, muy breve, comienza con la pregunta: ¿Dijon, ciudad musulmana?. Y dice que se ha organizado un “mundial de fútbol a 7 de la juventud dijonesa” en colaboración con la oficina municipal de deportes de Dijon y otros. El acontecimiento deportivo será clausurado por una barbacoa gigante halal.
El evento, como no podía ser menos, lo ha pensado el senador socialista de Dijon, que invita en su página web a contactar con él para “reforzar lazos y responder mejor a vuestras preocupaciones diarias, que yo comparta parte de las responsabilidades que me habéis confiado y de las convicciones que defiendo“. Terminan preguntandose en Bivouac cuáles serán esas convicciones. Aunque realmente parecen bastante claras. Y finalmente recuerdan que se prohibió el aperitivo gigante. Vergonzoso.

